martes, 26 de marzo de 2013

No, si escalar...


Me doy cuenta ahora, pero nada mas escribo de mes en mes, pero en mi defensa he de decir, que tampoco hago nada destacable, así que no me siento muy mal que digamos por no escribir (que también me cuesta ponerme a ello es otro factor que influye).
Pues bueno, vamos al lio. Hace dos fines de semana, un grupo de compañeros de la universidad fuimos a hacer un curso de iniciación a la escalada, que nunca viene mal asentar conceptos y técnicas. El curso lo llevó a cabo un club de aventura de Alahurin de la Torre, el Club Lauro Aventura, un club reciente, creo que tienen menos de un año, pero con mucha experiencia. 
Arana fue quien nos impartió la parte teórica, ya que la parte práctica no la pudimos hacer por que llovía (también es mala suerte porque la semana había sido espléndida en cuanto al tiempo). La teoría consistió en eso, teoría, material necesario, las funciones, la importancia de la seguridad, como asegurarnos unos a otros y todo lo necesario, no me voy a extender mas. 
Después nos desplazamos hacia la zona de escalada, donde comimos refugiados en una cueva, porque no paraba de llover, y no parecía que fuese a mejorar. Así que para resarcirnos un poco, y aprovechar que estábamos en el campo, pues nos fuimos andando monte arriba, donde las vistas del valle del Guadalhorce y la sierra de Mijas eran preciosas. Así que la parte practica se pospuso hasta qeu el tiempo mejorase. 
Pero como no solo de escalar vive el hombre, este sábado fuimos hacer senderismo por la misma zona de Alahurin, justo por encima del club de golf Lauro. Pero sorpresa!!! iba llover, pero como Arana es un hombre de recursos, y la montaña se la conoce como la palma de su mano, nos tenía un plan reservado. Yo no lo sabía, pero toda la zona de los montes de Alahurín esta plagado de cuevas, asi que el plan alternativo fue hacer espeleología.
Fuimos a una antigua zonas de minas, y durante todo el camino se podían ver las vetas de hierro, pero las minas eran de plata, según nos contó Arana. En fin, para mi era al segunda vez que hacía espeleo, la primera fue en las cuevas de Sorbas en Almería, que estuvo increíble; y al igual que aquella primera vez, esta me dejo sentimientos encontrados. Por un lado un poco de miedo, sobre todo a estar bajo tierra con toda una montaña por encima tuya; pero por otro las ganas de explorar cosas nuevas y hacer algo que se salga de la rutina. Pero el balance al final siempre es positivo, y creo que repetiré.
Y nada mas, me despido hasta la próxima que no se cuando será, y cuando pueda subiré fotos. 

PD: Esta entrada la empecé a escribir ayer, pero por cosas de la vida, me llamaron por si me apetecía ir al campo, asi que en menos de media hora, ya estaba vestido, con la comida y la mochila lista para salir, así que deje la entrada a medias, y cuando volví, a eso de las diez de la noche, pues no tenia muchas ganas de escribir, solo quería una ducha y dormir.  


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