El día 14 de abril, subí con Mariri y David, el novio su hermana, a la cima del Torrecilla.
Empezamos como se ha de empezar un día de campo, saliendo de casa sobre las seis de la mañana para empezar prontito y que no nos muriéramos de calor por el camino.
Comenzamos la ruta desde Puerto Saucillo, pero antes de ponernos en camino desayunamos en Yunquera, en el único bar que estaba abierto un domingo a las siete y pico de la mañana. Una vez cargadas las pilas, nos dirigimos hacia el mirador de Puerto Saucillo, donde empezamos la caminata a las ocho de la mañana.
La ruta desde este punto son cerca de nueve kilómetros y medio. Es un sendero señalizado, y aquí encontrareis la información de la ruta y un archivo PDF con una guía de como llegar, algunos datos de interés y un mapa topográfico de la zona (donde las lineas de nivel carecen de indicaciones de la altura) con la ruta destacada.
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| Que gusto da llegar a tu primera cima. |
Empezamos la caminata atravesando un bosque de pinsapos, característicos y únicos en la zona del paraje de la Sierra de las Nieves. a partir de este momento casi todo el trazado es una ascension continuada de casi cinco kilómetros y con un desnivel cercano a los 500 metros. Conforme subíamos, la vegetación cada vez era mas escasa, pasando de un bosque frondoso de pinsapos, a un paraje algo mas árido, donde abundaban los matorrales. Un claro ejemplo de los pisos bioclimaticos que estudiamos el año pasado en clases de Botánica.
Desde el momento que dejamos atrás el bosque, empezó a realizar acto de presencia el viento y el sol, haciendote dudar en si dejarte el abrigo para protegerte del viento y asarte de calor, o quitartelo y pillar un resfriado por la mezcla de sudor y viento fresquito. Después de esos cinco kilómetros de ascensión, nos encontramos con el Peñón de los Enamorados de Ronda, no debemos confundirlo con la Peña de los enamorados de Antequera, que queda algo mas lejos.
Desde aquí los desniveles son menos pronunciados hasta llegar a las faldas del Torrecilla. En este punto, sobre las diez y algo, hicimos la primera parada, junto a una cueva y una fuente, con unas vistas preciosas y una tranquilidad increíble, teníamos que coger fuerza para la ascensión que se nos presentaba delante.
Listos y dispuestos comenzamos a subir. Justo al principio, nos encontramos con un cartel que pedía que se respetara el camino, ya que se estaban llevando a cabo trabajos de reforestación, pero solo hace falta que digas que no hagas una cosa para hacerla, aunque esta vez sea totalmente involuntario. A los 20 metros de empezar a subir nos salimos del camino y no veíamos ninguno de los indicadores de ruta, así que un poco mosqueados porque no sabíamos el camino, pero teniendo tan cerca la cima, tomamos ejemplo de las cabras montesas que nos encontraos, y subimos campo través, con mucho cuidado y evitando lanzar piedras hacia atrás.
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| De izquierda a derecha: yo mismo, David y Mariri. |
Una vez llegamos a la cima nos esperaba la primera recompensa del día, un bocata y salchichón de Málaga! Al poco rato comenzaron a llegar mas personas, a las que llevábamos escuchando desde que empezamos a subir, por los gritos que iban dando.
Unas de las cosas que mas me gustó y no se si en todos los lugares será igual, es que en la parte de atrás de la placa, encontramos un libro de visitas, donde Mariri, la artista del grupo dejó una buena firma con maravillosos dibujos.
Estábamos listos para bajar, ya que había llegado todo el grupo de los que venían detrás, unas 15 personas o así, pero no nos íbamos a ir sin encontrar el cache de la cima del Torrecilla. Para el que no lo sepa, otras de las cosas por las que nos ha dado es hacer Geocaching, en el link encontrareis info.
Volviendo, un poco cansados y con los pies doloridos (mala idea esa de estrenar botas con 18 kilometros de ruta) nos dispusimos a volver a Puerto Saucillo, nada mas pensando en la segunda recompensa del día, un buen almuerzo de carne, patatas y cerveza en un restaurante de Yunquera. A la vuelta nos encontramos con mucha gente que estaba haciendo la misma ruta que nosotros, tanto personas mayores como niños; andando la mayoría, y solo unos pocos valientes corriendo o pero aun, en bici! Eso es tener unas buenas piernas.
A la vuelta hay que estar atento, ya que si nos confundimos podemos irnos por la ruta que empieza en los quejigales, y desviarnos mucho-bastante de Puerto Saucillo, así que atentos a los carteles.
Y nada mas, decir que fue un día estupendo, tanto por la ruta como por la compañía, y esperando repetir en cuanto sea posible.
Un saludo.
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| Foto en la cima, con dedo añadido. |



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